|
|
Usamos muchas máscaras a lo largo de nuestra vida. Por necesidad o porque nos sentimos bien luciéndolas. Sin embargo, hay personas que se sienten tan cómodas con su máscara, se lo llegan a creer tanto, que se convierte en un tatuaje, aunque de quita y pon. Y lo peor es cuando no se dan cuenta de que es una máscara o un tatuaje. Luce, que algo quedará. Santi Ausente |